HISTORIAS DE ANFITRIONES

Cómo hospeda Dorothee

Dorothee hospeda en Londres para compartir su alojamiento con los demás

Dorothee hospeda en Londres para compartir su alojamiento con los demás

¿Qué te impulsó a dar el paso y hacerte anfitrión?

Desde que compramos la casa hace 11 años, siempre hemos tenido inquilinos. Forma parte de nuestro estilo de vida, sobre todo porque tenemos una habitación que casi nunca usamos. Hasta ahora hemos tenido muy buenas experiencias; es como recibir al mundo en nuestro hogar. Además, es una forma ideal de aprovechar al máximo un bien como es una casa.

¿Cómo recibes a los huéspedes en tu alojamiento?

Yo aún estoy en el trabajo cuando llegan los huéspedes, así que normalmente es mi hija quien se encarga de recibirlos. Le encanta hacerlo y se lo toma como un trabajo. Es una buena opción para los huéspedes, porque ven de primera mano que se trata de una casa familiar.

¿Tus hijos también interaccionan con los huéspedes?

De hecho, los niños les dicen a los huéspedes «¡Tienes que ir a tal restaurante! ¡No olvides ir a tal cafetería! ¡Prueba esta o aquella hamburguesa!». A la mayoría de los huéspedes les encantan sus recomendaciones. Se sienten bienvenidos y, además, así tienen la oportunidad de probar cómo es el sur de Londres.

Ahora que eres anfitriona, ¿cómo ha cambiado tu forma de tratar tu casa?

Me aseguro de que la cocine esté impoluta (que no es fácil teniendo dos niños pequeños) y compruebo que el jardín de la entrada esté ordenado y limpio.

¿Qué te permitieron hacer los ingresos extra que obtuviste hospedando?

Compramos en los mercados de productores locales y consumimos productos orgánicos frescos de calidad que quizá no podríamos permitirnos si no hospedáramos en Airbnb.

¿Es importante para ti la flexibilidad que te proporciona la plataforma de Airbnb (el poder establecer tus propias normas)?

Es muy importante, como es lógico teniendo dos niños. Nuestra agenda está repleta de actividades y a veces necesitamos espacio para nosotros. Es genial contar con la flexibilidad de decidir cuándo queremos hospedar.

Una de tus normas es que, durante su estancia, los huéspedes son uno más de la familia. ¿Qué más puedes contarnos sobre esto?

Cuando reservan nuestro alojamiento, los huéspedes entienden que vienen a una casa familiar porque lo pone en la descripción. Y, si quieren interactuar con nuestros hijos, ¡mejor que mejor! Normalmente eso implica tomarnos un té en la cocina todos juntos, hablar de cómo nos ha ido el día y después volver a lo que cada uno tenga que hacer. Es un punto de contacto interesante.

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