¡He vuelto para una segunda visita (esta vez con mi madre) y sigo alucinando! Es raro que una experiencia repetida resulte tan novedosa como la primera, pero Dirk realmente hace que la narración y la degustación sean un evento único cada vez. Probamos más de 10 salsas diferentes, y la complejidad de los perfiles de sabor es simplemente increíble: no se trata solo del picor, sino de la artesanía.
Mi madre, también amante de las especias, quedó igualmente impresionada por la intensidad del sabor que consiguen mezclar en cada botella. Nos fuimos con una bolsa llena de salsas y un montón de nuevas ideas para cocinar. Tanto si eres de la zona como si solo estás de paso por los mercados, ¡esta es una visita obligada para cualquiera que aprecie la salsa «haute» elaborada y de alta calidad!