Esta fue, sin duda, la mejor excursión que hicimos durante nuestra estancia de dos semanas en Japón. Desde el momento en que conocimos a Taka, creó un ambiente increíble que era relajado, acogedor e increíblemente divertido. Parecía mucho más una noche de fiesta con viejos amigos que una visita guiada.
Visitamos izakayas locales escondidos que nunca habríamos encontrado por nuestra cuenta y probamos comida y bebidas fantásticas por el camino. Cada parada nos pareció auténtica y nos permitió descubrir una faceta de Osaka que la mayoría de los visitantes probablemente nunca lleguen a experimentar.
Una mención especial para Taka, que fue un guía excepcional y, durante la noche, un verdadero amigo. Se nota de inmediato lo apasionado que está por lo que hace, y su entusiasmo hizo que la experiencia fuera aún más memorable.
La organización fue impecable de principio a fin, y pudimos simplemente relajarnos y disfrutar sin preocuparnos de nada.
Una última recomendación: ¡sin duda, opta por la parada adicional al final del tour!