Arlette (y su hijo, Ludivic) fueron geniales. A nuestra familia le encantó conocer a Arlette y Ludivic, que nos enseñaron mucho sobre Reunión a través de la cocina y las conversaciones por la mañana. Recomendamos encarecidamente esta clase, pero nos habría gustado haberla hecho antes en nuestro viaje, ya que aprendimos mucho
Mucha información sobre la isla gracias al curso