Clase. Elegancia. Vino. No hay forma de describir lo absolutamente increíble que es esta experiencia. Desde la meticulosa preparación de la tabla de quesos, carnes y mariscos hasta la maridaje de champán, vino tinto y vino blanco, este recorrido fue sinónimo de lujo y relajación. Sean y su equipo se esforzaron al máximo para que esta experiencia fuera especial, y él hizo muchas fotos y vídeos para que recordáramos este momento. Después de fondear el catamarán cerca de una zona apartada, disfrutamos de un chapuzón en el agua para refrescarnos. Sean nos hizo unas fotos estupendas junto al puente del puerto, el teatro de la ópera y, por supuesto, disfrutando de la comida y la bebida de cortesía. Todo el mundo merece un poco de lujo en su vida, así que hazte un favor y date un capricho con este regalo único que hace que la empresa australiana de vino y queso no tenga rival.