Pasé el día en Haras Chenaut con mi familia y fue una experiencia inolvidable. Nuestro guía, Nacho, estaba increíblemente bien informado y compartió datos fascinantes sobre la granja, su programa de cría y la historia de sus caballos. Todos nos hicieron sentir realmente bienvenidos desde el primer momento.
Disfrutamos de una visita guiada de un par de horas, en la que tuvimos la oportunidad de ver caballos de diferentes edades y razas mientras aprendíamos sobre el cuidado y la dedicación que se le da a la granja. Fue educativo e inspirador a la vez.
Después del tour, nos deleitaron con una parrillada excepcional acompañada de vino, seguida de un delicioso postre. Y lo mejor de todo: cada uno de nosotros tuvo la oportunidad de montar su propio caballo durante unos 30 minutos por los hermosos alrededores, lo que fue una experiencia verdaderamente inolvidable.
Fue un día perfecto de principio a fin. ¡Recomendaría encarecidamente este alojamiento a cualquiera que busque una experiencia auténtica e inolvidable, y me encantaría volver pronto!