Esta ha sido la mejor experiencia. Midori es amable, comunicativa, atenta e informativa. Fue muy amable y paciente. Nos pareció que la clase era fácil y aprendimos mucho. Ideal para cualquier nivel de experiencia culinaria. Nos sentimos como en casa y nos hizo sentir muy afortunados de estar allí. ¡Esto es OBLIGATORIO! Apoya su negocio, porque merece mucho la pena. Su inglés es genial y lo entendimos todo. Recomendaría este alojamiento a cualquiera que sienta curiosidad por la comida japonesa. La anfitriona se adapta a todo el mundo, incluso si eres celíaco/vegano/no consumes lácteos, etc. ¡¡Te queremos, Midori!!