¡Manuela fue fantástica! El recorrido fue lo suficientemente largo y estuvo lleno de conversaciones informativas y entretenidas. Respondió a preguntas sorpresa sobre temas bastante esotéricos acerca de la estatua de David e hizo que toda la experiencia fuera muy especial.
También presentó el tour con gran humor, entrelazando hábilmente la historia con su perspectiva personal para crear un programa excepcional. Su ritmo era fantástico y el equipo de audio hacía que escucharla fuera muy fácil.
Finalmente, a pesar de la multitud, se las arregló para llevar al grupo a huecos libres para exponer su punto de vista, ver la sección de la estatua de la que estaba hablando y colocarnos para hacer unas fotos fantásticas. Gracias por hacer nuestra excursión tan especial.