Una experiencia inolvidable de cata de vinos en Italia. Nuestro anfitrión fue increíble: acogedor, entusiasta y muy bien informado, lo que hizo que toda la experiencia resultara a la vez personal e instructiva. Todos los vinos que probamos fueron excepcionales, cada uno mejor que el anterior. Realmente se notaba el cuidado y la tradición en cada servicio. Se lo recomendaría a cualquiera que venga de visita, y estoy deseando volver para otra estancia.