No fue hasta que llegué a Miami Beach que realmente me sentí como en casa, con el sol en la piel, la sal en el pelo y la arena bajo los pies. Inspirado por el encanto íntimo del Art Déco de la ciudad, empecé a ofrecer visitas guiadas. Cuando me uní al movimiento de preservación histórica, aprendí de historiadores experimentados y nunca dejé de aprender. Miami Beach es conocida como la ciudad mágica, así que déjame compartir contigo una parte de esa magia.