¡Me lo pasé muy bien en el agua, aprendiendo los conceptos básicos del surf y logrando algunos de ellos! El instructor fue amable y paciente, atendiendo a todos en el grupo y asegurándose de que todos estuviéramos seguros, felices e involucrados. Primero nos explicó las cosas claramente en la arena y luego se aseguró de que todos lográramos algo en el agua. Se describe como una actividad extenuante, y ciertamente requiere resistencia para seguir saliendo del agua y subirse a la tabla, pero no te dejes desanimar por eso. Puedes participar a tu propio ritmo, así que no te preocupes si no estás en forma. Disfrutamos de unos cuantos respiros en la arena entre los intentos de surf, y esto no fue un problema. También queremos dar las gracias a Charlie, el fotógrafo, que de alguna manera logró sacar unas fotos que parecían indicar que habíamos pasado más tiempo en las tablas que en el agua. ¡Jaja! Todo bien, divertido. Se lo recomendaría a cualquiera que disfrute de estar en el mar.