Crecí en el norte de Nevada, donde mi padre me enseñó a reconocer lluvias de meteoritos y cometas. En el instituto, un profesor de Ciencias muy competente me animó a construir un telescopio. Lo hice y me enganché. Más tarde, fundé Wyoming Stargazing, una organización sin ánimo de lucro. Mi objetivo es que la astronomía sea accesible para todo el mundo.