Fue una maravillosa finalización del viaje. Una tarde de relax, primero para escuchar la historia de los azulejos y por qué son importantes en Portugal y las Azores y luego la parte práctica, realmente muy relajante, en la que existe la posibilidad de crear tu propio diseño y pintarlo con colores elegidos por ti. Un momento de relax y cultura que recomiendo a cualquiera.