Stanley fue tan educado, informativo y conocedor como podías desear en un guía para este tipo de excursiones. Pasamos unas dos horas subiendo y bajando un sendero a lo largo del río a un ritmo pausado mientras él recogía diferentes aves, ya sea por su canto o captando la vista de ellos volando por nosotros. Tenía un gran conocimiento sobre las diferentes aves que vimos, parte de la otra vida silvestre de la zona y de Saskatoon. Tenía curiosidad por su interés y experiencia en la observación de aves y estaba encantado de charlar con él, lo que fue muy interesante. Su pasión por los pájaros y la observación de aves llega en palas y recomendaría este recorrido a cualquiera.