Reservé este alojamiento para mi madre y para mí, y a las dos nos encantó la experiencia. El ambiente era acogedor y relajado, lo que facilitó que disfrutáramos del proceso creativo, aunque fuéramos principiantes. El instructor fue paciente, estaba bien informado e hizo un excelente trabajo guiándonos paso a paso, al tiempo que nos permitía personalizar nuestras piezas. Fue una forma muy divertida y única de pasar tiempo juntos, y los dos quedamos realmente contentos con el resultado de nuestros cuadros. ¡Sin duda recomendaría este taller a cualquiera que esté buscando una actividad creativa!