¡Fue una tarde realmente mágica! Creamos preciosos diseños teñidos y conocimos la historia y la tradición del teñido de telas en África. Anna es una persona tan cálida y amable, le encanta conocer gente nueva, ¡y te sentirás como en casa y te tranquilizarás al instante! Hay mucho pastel y té o café, y muchas historias que contar y compartir. Y, sinceramente, cada vez que abres uno de tus diseños, ¡es como abrir un regalo de Navidad! ¡No puedes evitar tener una gran sonrisa en la cara! Estaba muy orgulloso de mi trabajo cuando los llevaba a casa, ¡y había hecho nuevos amigos!