Asistimos al taller para un viaje de despedida de soltera, con la idea de tener una experiencia creativa diferente a lo habitual. Nuestras expectativas se cumplieron plenamente: creamos jarrones, platos y tazas, ciertamente no perfectos, pero que nos reflejaban.
Aden, el anfitrión, estuvo muy atento a nuestras peticiones y necesidades, explicando los aspectos básicos del proceso, los diferentes materiales y herramientas, y dándonos consejos si veÃa que tenÃamos dificultades.
RecomendadÃsimo!