El tour fue un punto destacado de mi viaje a Apulia. Lanfranco fue mi guía. Le apasiona mucho mostrar la belleza de los trullos y la cultura de Apulia. Fue una experiencia única entrar en un trullo, conocer a su propietario, aprender sobre su historia y construcción.
Debido a las inclemencias del tiempo, mi recorrido no fue en bicicleta, pero Lanfranco me llevó por el camino que suelen seguir las bicicletas. Fue muy tranquilo y pintoresco. La focaccia casera fue un placer, junto con el sabor del rosado. Si tienes suerte, ¡puede que incluso pruebes el «limoncello»!