100 % recomendado, ¡solo resérvalo! ✅
Viajaba solo y esta fue mi primera experiencia de surf. ¡Nicola hizo que fuera una experiencia de aprendizaje fantástica! La elección de la ubicación fue perfecta, tanto en términos de las condiciones climáticas como de la hermosa playa y sus alrededores. Con la ayuda de su compañera, Giulia, y su genial furgoneta cámper, me ofrecieron café recién hecho y galletas tradicionales de Cerdeña cuando llegué, mientras disfrutábamos de una conversación amistosa antes de llegar a la clase de surf. A primera hora de la tarde, nos detuvimos para descansar y me ofrecieron amablemente que me uniera a ellos para disfrutar de un almuerzo ligero y fresco de origen local, compuesto por alcachofas, queso, pan, aceite de oliva, tomates y una increíble mantequilla de frutos secos casera, acompañado de una gran conversación. Luego me ofrecieron la opción de volver al agua o disfrutar de un paseo por la zona. Opté por lo último y no me arrepentí, ya que las vistas y la puesta de sol eran perfectas. En general, se sentía más como un gran día con un par de amigos, con el beneficio añadido de mejorar mis habilidades de surf. ¡Muchas gracias a Nicola y Giulia por ser superanfitriones!