Muy buena experiencia con un guía amable y que parecía realmente apasionado (el guía no hablaba francés, así que no lo entendí todo😅).
¡El agua era preciosa!
El gerente que hablaba francés fue muy receptivo para responder a nuestras preguntas y complaciente en el lugar de la cita para la salida.
El pequeño restaurante de donde sale el paseo es muy agradable, decidimos quedarnos después del kayak y fue muy bueno y el entorno es muy bonito.
Lo recomiendo!