Ana fue increíble. Fue extremadamente complaciente, ya que Airbnb no me permitía reservar su alojamiento. Me puse en contacto con ella y se ocupó del problema y me ofreció una sesión privada. Sentí que todo estaba en mis manos: me dejó elegir la ubicación, me dijo que hiciera pausas si lo necesitaba y, en muchas ocasiones, me ayudó a colocarme correctamente para realizar el estiramiento más profundo y sacar el máximo provecho de las posturas de yoga. Tiene muchísimos conocimientos y se nota que le apasiona lo que hace. Sin duda volvería a reservar con ella.