Manuella es realmente un ángel. Conocía muy bien Deia, me dio muchas recomendaciones excelentes y me llevó a la joya más especial y escondida de Cala Deia. Sin esta experiencia, nunca habría podido disfrutar de un espectáculo tan impresionante. ¡Y ahora me voy a casa con una preciosa obra de arte y un nuevo amigo! Si tienes la oportunidad de asistir a una clase con ella, no te lo pienses. Fue mi parte favorita de todo mi viaje a la isla.