¡Me lo pasé muy bien en esta clase! La tienda es preciosa, con un montón de bebidas coreanas tradicionales increíbles, y el estudio era muy bonito. Aprendimos muchísimo sobre el maekolli y su elaboración, y además las instrucciones eran claras y algo que podrías hacer en casa. También dejaron mucho tiempo para socializar con otros huéspedes. Fue una forma realmente divertida de disfrutar del maekolli.