Mi experiencia en São Paulo fue inolvidable, en gran parte gracias a nuestra anfitriona. No solo fue una excelente, sino una guía maravillosa que me mostró la ciudad desde una perspectiva auténtica: su historia, su arte y su alma moderna.
Cada recorrido con ella fue más que una visita; fue una conversación con la ciudad misma, guiada por alguien que la ama profundamente. Su calidez, su atención y su manera de compartir hicieron que cada momento tuviera algo especial, algo que se queda contigo incluso después de partir.
São Paulo es fascinante, pero verla a través de sus ojos la hace aún más hermosa