Recomiendo encarecidamente esta experiencia de danza del vientre a cualquiera que quiera salir de su zona de confort, o a cualquiera que simplemente le guste bailar. El tren es la forma más fiable y rentable de llegar, ya que los taxis pueden ser caros y, en ocasiones, poco fiables.
La clase comenzó con un suave calentamiento antes de que Afroditi enseñara una variedad de movimientos. A medida que avanzaba la sesión, los combinamos con música y, finalmente, lo juntamos todo en una rutina divertida. Era imposible no sonreír todo el tiempo, ¡lo estábamos pasando muy bien!
La experiencia terminó con un dulce regalo, y Afroditi amablemente compartió maravillosas recomendaciones de lugares para visitar y cosas que hacer en Atenas. Con 20 años de experiencia en la enseñanza y un estudio impecable, crea un ambiente acogedor y alegre. ¡No te pierdas esta clase inolvidable!