¡La mejor experiencia de mi vida! Maryori y su marido eran muy amables y conocedores, compartieron conmigo la experiencia local muy vívida de recoger flores, conseguir pan para decorar la ofrenda y compartir el almuerzo. Es una experiencia VIP, ya que soy el único participante, pero estuve involucrado como el verdadero miembro de la familia que ayuda en el proceso de decoración. Incluso me ayudaron amablemente con el transporte al aeropuerto después del viaje, ¡lo que fue de gran ayuda! ¡Muy recomendable esta experiencia única!