Pedro fue super agradable, a pesar de estar en un grupo con ingleses, se acerco a nosotros y nos fue explicando todo en castellano. Además, nos sirvió vino en repetidas ocasiones y nos ofreció un snack y mantas para la hora del atardecer. Asimismo, todo el recorrido fue espectacular, y observar los monumentos mas increíbles de Lisboa desde el tajo fue único. Para terminar, vimos un atardecer impresionante con unas vistas brutales. Repetiría sin duda.