Silvia fue fabulosa. Nos enamoramos de Burano hace cuatro años, pero gran parte estaba cerrada, ya que era poco después de la COVID. Queríamos saber más sobre esta isla única y no solo ir a las tiendas y restaurantes (aunque también son geniales). Nos enseñó mucho sobre Burano, nos mostró rincones ocultos y nos contó historias sobre los lugareños (también conocimos a algunos, ¡y eran tan coloridos como los edificios!). Le apasiona su ciudad natal, Burano, y nos proporcionó un recorrido que no olvidaremos. ¡Gracias, Silvia!