Francesca nos dio la bienvenida a su casa con los brazos abiertos y una mirada experiencial a la cultura italiana y, lo más importante, a la cocina italiana. Junto con un gran grupo de huéspedes, hicimos ragù de cerdo y tiramisú que eran tan deliciosos como hermosos. Grazie mille, Francesca, por esta maravillosa experiencia y la oportunidad de aprender más sobre mi propia cultura, personalmente, a la vez que recoge nuevas técnicas de cocina y hace nuevos amigos. ¡Hasta la próxima!