Tuvimos la experiencia más inolvidable con el chef Luca, su encantadora esposa, su increíble hijo, el profesor fotógrafo😉, y todo el maravilloso equipo de su hermoso restaurante.
Fue mucho más que una clase de pizza. Fue un viaje sincero y alegre lleno de risas, conexión y auténtica hospitalidad italiana.
No solo aprendimos a hacer pizza real y profesional, sino que compartimos historias, exploramos juntos el encantador casco antiguo y nos sentimos como si nos hubieran dado la bienvenida a una gran familia cariñosa.
El restaurante de Luca es una verdadera joya: un lugar lleno de pasión, calidez, amor y mucho vino.
Fue la forma perfecta de celebrar el cumpleaños de mi esposa, y un día que nunca olvidaremos.
Gracias para todo Sigue haciendo exactamente lo que estás haciendo, ¡ya estamos deseando volver! ❤️