La pasamos increíble en el recorrido gastronómico por Cataluña. De principio a fin, todo estuvo bien organizado, fue muy interesante y, lo más importante, estaba absolutamente delicioso. Nuestro guía, Brais, era un apasionado conocedor que compartía la historia y el contexto cultural de cada plato que probábamos.
Visitamos varios lugares de la zona, todos ellos llenos de color, energía y aromas increíbles. La variedad de comida era impresionante, desde quesos artesanales y jamón ibérico hasta marisco fresco y cocina tradicional. Cada parada ofrecía algo único, y se notaba que todo estaba cuidadosamente seleccionado para mostrar lo mejor de la cocina catalana.
Aprecié especialmente el enfoque en los productores locales y los métodos tradicionales. Fue más que una degustación: fue una inmersión en el corazón de la cultura gastronómica de la región.
Muy recomendable para los amantes de la gastronomía, los viajeros que desean una experiencia más auténtica o cualquier persona curiosa por saber qué hace que la escena culinaria de Cataluña sea tan especial.