Tuvimos una experiencia inolvidable en el Innsbruck Food Tour, gracias a nuestra maravillosa anfitriona Inka. Como buena lugareña, nos hizo sentir que estábamos allí con sus historias y su profundo conocimiento de la ciudad. El tamaño reducido de los grupos hizo que la interacción fuera personal y relajada, lo que permitió mantener conversaciones fantásticas y obtener mucha información.
La comunicación de Inka en inglés fue impecable y muy natural, lo que hizo que todo fuera fácil y agradable. Nos dio mucha información útil, no solo sobre la comida, sino también sobre la cultura y la ciudad de Innsbruck. En cada parada del recorrido nos ofrecieron deliciosos bocados, cuidadosamente seleccionados y presentados de forma exquisita.
Todo salió bien de principio a fin. Si estás visitando Innsbruck y quieres explorar su escena culinaria de una manera auténtica y enriquecedora, este recorrido es imprescindible. ¡Muy recomendable!