Fue una actividad agradable en la que se podían disfrutar de varias experiencias a la vez.
La parte de caligrafía es perfecta, nos asignaron un tutor a cada uno y son pacientes y divertidos.
Las artes marciales tradicionales también son geniales, el entrenador es muy hábil.
La parte del matcha no fue tan agradable. La señora era estupenda, elegante y encantadora, nos enseñó todo el conjunto de la ceremonia del té y nos explicó la historia y la cultura del matcha; sabía mucho. Nos cayó muy bien. Sin embargo, mientras hacíamos la ceremonia, había otro grupo practicando artes marciales justo al lado, gritando y vociferando. Apenas podíamos concentrarnos. No tuvimos un ambiente armonioso. Tal vez deberían organizarse mejor para separar a los distintos grupos.
La última parte fue genial, nos tocó un fotógrafo increíble, nos hizo muchas fotos impresionantes, es muy comunicativo y servicial, pero la armadura samurái no estaba bien cuidada, hay algunas piezas que se caen y hacen que la armadura tenga un aspecto un poco raro.
Pero, en general, fue una experiencia inolvidable, ¡lo recomiendo!