Las dos asignaturas con las que más problemas tuve en la escuela fueron Historia y Arte.
Como soy una persona que aprende de forma visual y práctica, aprender historia a través de libros de texto siempre me resultó difícil. Aunque ya había aprendido sobre la imprenta en el ámbito académico, poder ver físicamente e interactuar con una máquina construida en 1845 me permitió apreciar de forma totalmente nueva la destreza, la precisión y la importancia histórica que hay detrás del trabajo de un maestro impresor.
Una de las partes más fascinantes fue conocer el complejo proceso que conlleva grabar diseños en planchas de cobre, incluido el tallado de mapas al revés a mano. Experiencias como esta me recuerdan que el aprendizaje tiene mucho más impacto cuando podemos conectar con él de forma tangible.
Tras el fallecimiento de mi madre en marzo, quería crear algo que tuviera un valor duradero y significativo.
¡Gracias, Agathe, por tu paciencia, tus consejos y por ayudarme a transformar mi obra de arte en algo realmente especial!