Incluimos Dalat en nuestro itinerario únicamente para esta experiencia y no nos arrepentimos ni un poco. Como entusiastas del café, fue increíble para nosotros ver todo el proceso y visitar la granja real donde todo comienza. El recorrido no se sintió turístico ni apresurado: probamos café, caminamos por la granja, hablamos con el agricultor, nos detuvimos para ver una pagoda local y una fábrica de seda, aprendimos sobre el procesamiento y el tostado de frijoles y probamos el producto final. Guiada por Huy, que es una persona amable y un verdadero profesional, esta experiencia fue un punto destacado de nuestro viaje a Vietnam. Si tuviera que dar una recomendación a los demás, traer algo de comida o comer antes, mi cuerpo era 50 % café cuando terminamos :D