¡Alina fue increíblemente cálida y acogedora desde el primer momento! Mi hermana y yo (junto con nuestros maridos) llevábamos un tiempo queriendo aprender a preparar masa madre, y esta experiencia superó todas nuestras expectativas. Su precioso alojamiento fue el escenario perfecto e incluso pudimos disfrutar juntos de un pan recién horneado en el exterior.
Nos recibieron con bagels recién horneados y una magnífica mesa, lo que marcó de inmediato lo especial que sería el día. La amplitud de conocimientos de Alina es realmente impresionante; nos lo explicó todo, desde técnicas para preparar tartines hasta consejos y trucos que nunca habríamos descubierto por nuestra cuenta. Nos fuimos a casa con nuestro propio entrante, una pizza recién horneada y, sinceramente, con mucho más de lo que habíamos venido a buscar.
Al final, nos sentimos realmente seguros y entusiasmados para hornear por nuestra cuenta, ¡y estamos deseando hornear mañana el primer pan que preparamos en la clase! Merece mucho la pena. Recomiendo encarecidamente esta experiencia a cualquiera que tenga curiosidad por la masa madre.