Como miembro del personal de Airbnb, tuve la oportunidad de disfrutar de esta experiencia de forma gratuita.
Kenji-san fue cálido, accesible y muy bien informado, lo que hizo que la experiencia fuera atractiva y cómoda. Las combinaciones de sake estaban cuidadosamente seleccionadas: cada una era deliciosa y ofrecía algo nuevo por descubrir.
También me intrigaba su experiencia como maquillador. Su refinado sentido del estilo y la estética brillan claramente en cada detalle de la experiencia, desde el entorno y la decoración del bar hasta la vajilla, el ambiente y la música.
Esta experiencia realmente despertó mi interés por explorar el mundo del sake más a fondo. Lo recomendaría encarecidamente no solo a los visitantes internacionales, sino también a los lugareños que busquen una experiencia de degustación de sake única e inolvidable.