Esta es una experiencia única y llena de aventura, 100 % recomendable, ¡especialmente si quieres vivir algo auténtico! ¡Marlene es muy agradable y me ha gustado mucho la granja!
La primera parte consiste en una breve visita a una planta de procesamiento de café (de la amiga de Marlene).
A continuación, iréis a la plantación de café del anfitrión. Marlene te mostrará los distintos tipos de árboles y plantas (plantados en su mayoría por su novio a lo largo del año) y te hablará del plan para la plantación de café en los próximos años.
Después, lo mejor de todo: bajaréis por un pequeño río. Se recomiendan calzado para el agua en esta parte, pero yo no llevaba, así que fui descalzo y ¡fue muy divertido! Puedes relajarte junto a la pequeña cascada y nadar un poco antes de volver a la granja.
La última parte consiste en degustar un café elaborado con granos cultivados, secados y tostados en la granja. ¡El café estaba delicioso!