Maggie fue una persona muy acogedora que irradia su amor por los animales, y esos animales claramente han crecido rodeados de amor. Se acercaron en masa a nosotros, disfrutando de las mascotas y de la atención. Todos fueron extremadamente amables con nosotros, incluidos los perros y los caballos. Los perros no saltaban y los caballos eran muy conscientes de sus cuerpos. ¡No paraban de rogarnos que les rascáramos más! Incluso a los patos, los gansos y el pavo les encantaba que les prestaran atención. Algunos incluso comían de nuestras manos y nos dejaban cogerlos en brazos. El ganso abrazó a Maggie. Si alguna vez te has preguntado si los animales pueden ser cariñosos, una excursión a la granja de Maggie te lo aclarará.
También estará encantada de compartir sus conocimientos sobre las mejores prácticas para vivir en armonía con la tierra, ya que es licenciada en medioambiente. Pone esto en práctica en su finca, eliminando especies invasoras y devolviéndola a un estado más saludable.
Esta es una actividad perfecta para una familia de todas las edades y niveles de energía.