Esto fue fantástico: el mejor día de nuestro largo fin de semana en Ámsterdam. Ashton, nuestro guía, fue brillante. Un gran sentido del humor, considerado, atento, amable, generoso con su tiempo y paciente. El paseo en bicicleta fue perfecto: aprendimos mucho sobre Ámsterdam, no teníamos prisa por el tiempo y nos reímos hasta llorar. Tener la experiencia de pescar con imanes y pintar grafitis fue una gran ventaja. Un día encantador.