Experiencias con música
Última actualización: 5 de abril de 2019
Esta página puede ayudarte a obtener información relacionada con la legislación y los requisitos de registro que podrían aplicarse si decides organizar una experiencia con música a través de Airbnb.
Ten en cuenta que la información que se recoge en esta página es de carácter general, no exhaustiva, y no puede considerarse asesoramiento jurídico. El objetivo de esta página es ofrecerte una visión general de los tipos de normas que podrían aplicarse a tu experiencia y ayudarte a comprender algunos de los aspectos que debes tener en cuenta a este respecto.
Como anfitrión de experiencias, eres la única persona responsable de las experiencias que ofreces y es tu obligación entender y cumplir las leyes y normativas aplicables. Cada país tiene unas normas y unos requisitos diferentes en lo que respecta a la obtención de licencias. Este artículo puede servirte como punto de partida o de consulta si te surgen preguntas. Sin embargo, recuerda que no es exhaustivo, no puede considerarse asesoramiento jurídico ni podemos garantizar la fiabilidad ni la exactitud de ninguna de sus fuentes. Debes comprobar que las leyes y los procedimientos no hayan cambiado recientemente.
Principios básicos para las experiencias relacionadas con la música
En Estados Unidos, la música generalmente está protegida por las leyes en materia de derechos de autor, a menos que sea de dominio público. Cuando una obra está protegida por derechos de autor, el propietario de esa obra tiene ciertos derechos exclusivos sobre ella. Si reproduces o tocas música durante tu experiencia (o retransmites una experiencia a través de internet), es posible que necesites obtener licencias para hacerlo. Las licencias que debes obtener dependerán de varios factores, como la ubicación geográfica, el lugar donde se lleve a cabo la experiencia y el tipo de actividad que vayas a realizar. Sin embargo, la responsabilidad en todos los casos recaerá sobre ti o sobre el recinto donde tenga lugar la misma.
Para obtener el derecho a interpretar o reproducir música, habitualmente es necesario firmar un acuerdo de licencia. El acuerdo de licencia aplicable normalmente especificará, entre otras cosas, dónde puedes reproducir o interpretar música, qué música puedes reproducir o interpretar, cómo puedes usar la música (y qué no puedes hacer con ella), cuánto tienes que pagar por el derecho a utilizar música, el periodo de vigencia o la duración de la licencia y qué informes sobre el uso de música pueden ser necesarios, si es que lo son. Si no obtienes la licencia adecuada, podrías estar cometiendo una infracción de los derechos de autor, lo cual puede derivar en el pago de una indemnización de 750 a 30 000 USD por cada obra que sea objeto de la infracción, y hasta 150 000 USD por cada obra que sea objeto de la infracción si esta se considera «deliberada».
En Estados Unidos, existen dos tipos derechos de autor a los que está sujeta la música: 1) los derechos de autor sobre la obra musical (también llamada «composición»), que consta de las notas musicales y la letra de una canción, y 2) los derechos de autor sobre una interpretación específica recogida en una grabación de sonido (también llamada «fonograma»). Por tanto, una canción grabada (como una pista en un CD) constituye dos obras sujetas a derechos de autor: por un lado, el fonograma del artista ejecutando la obra musical y, por otro lado, la obra musical en sí.
Las obras musicales suelen ser propiedad de editores de música o estar administradas por estos, mientras que los fonogramas suelen ser propiedad de sellos discográficos o estar administrados por estos. Sin embargo, el derecho a reproducir o interpretar obras musicales en público, ya sea desde un CD o LP o por parte de una banda que actúe en directo, en Estados Unidos suele estar administrado por unas entidades llamadas «Performing Rights Organizations» («PRO» u organizaciones de derechos de interpretación). Las dos más importantes en Estados Unidos son ASCAP y BMI. En otros países, pueden existir otro tipo de entidades similares, y en algunos casos incluso varias, dedicadas a controlar los derechos relacionados con las obras musicales. Las obras musicales a menudo tienen más de un titular de derechos de autor, ya que varias personas pueden escribir una canción juntas, pero cada coautor puede ceder sus derechos a un editor de música diferente y a una PRO distinta. Es posible que necesites el permiso de los diferentes representantes de estos coautores para reproducir o interpretar una obra en público, ya que las PRO y la mayoría de los editores de música solo conceden licencias sobre los intereses de los cuales son titulares o de los que tienen el control en una canción.
Debido a que las licencias de música pueden requerir la obtención de los derechos de múltiples titulares de derechos de autor, conviene que consultes a un asesor legal experimentado para asegurarte de haber obtenido todos los derechos necesarios. Es tu responsabilidad comprobar si el uso que haces de la música requiere una licencia, así como obtener cualquier licencia que necesites.
Averigua si necesitas una licencia de música para tu experiencia
Si organizas una experiencia en la que un artista va a interpretar versiones de canciones existentes, es posible que solo necesites obtener los derechos sobre la obra musical. Es probable que ocurra lo mismo si vas a retransmitir en directo la experiencia a través de internet, aunque quizá dicha retransmisión conlleve derechos adicionales según el modo en que se lleve a cabo. Por lo general, una actuación en directo de un artista no implicaría el uso de un fonograma, a menos que la interpretación se acompañe de una pista pregrabada. Por el contrario, es probable que una experiencia en la que se vaya a cantar en el karaoke requiera la obtención de derechos tanto sobre las obras musicales como sobre los fonogramas de acompañamiento, que además pueden ser diferentes de los fonogramas publicados y comercializados en CD o en iTunes. Para usar el karaoke, es posible que también tengas que adquirir los derechos para proyectar la letra de una obra musical. Si estás usando una obra musical en público, ya sea reproduciendo música grabada o mediante la interpretación en directo de un artista, es posible que también tengas que obtener una licencia de reproducción o interpretación en público ante una PRO.
Por lo general, si tú u otra persona vais a interpretar obras musicales en un lugar abierto al público, debes obtener licencias de interpretación en público para las obras musicales que se vayan a interpretar. Si estás reproduciendo fonogramas, o encargando a otras personas que los reproduzcan, es posible que no necesites una licencia de interpretación en público, pero lo mejor es que consultes con un abogado antes de tomar una decisión definitiva.
Además, es posible que necesites obtener licencias si parte de tu experiencia conlleva la realización de copias de obras musicales no originales, como copias en CD para proporcionárselas a tus viajeros, o si grabas una experiencia y tienes la intención de publicarla en línea después, ya sea en plataformas de vídeo bajo demanda o de forma continuada. Esto se debe a que los titulares de los derechos de autor sobre las obras musicales y sobre los fonogramas tienen derechos exclusivos de reproducción y distribución, y la realización de copias de obras musicales y fonogramas o la distribución de copias de estos puede requerir el permiso de los titulares de los derechos de autor.
Para saber si la música está sujeta a derechos de autor, tendrás que ir analizando cada caso. Por norma general, si la música es actual o se ha producido en las últimas décadas, lo más probable es que esté protegida por derechos de autor. La protección por derechos de autor dura mucho tiempo, por lo que, en caso de duda, lo mejor es dar por hecho que la obra está protegida. El Centro de Información sobre Derechos de Autor de la Universidad de Cornell es un recurso útil para ayudarte a determinar si una obra es de dominio público en Estados Unidos. La duración de la protección por derechos de autor para obras musicales y fonogramas varía según el país.
Obtención de una licencia de uso de música
Para obtener una licencia de uso de música, puedes ponerte en contacto con los propietarios de los derechos de autor de la obra musical o sus representantes autorizados.
Las «Performing Rights Organizations» (PRO)
Los compositores, letristas y editores estadounidenses suelen unirse a una PRO, concediéndole el derecho no exclusivo de otorgar licencias sobre su música y hacer valer sus derechos de reproducción o interpretación en público. En Estados Unidos, las principales PRO son la American Society of Composers, Authors, and Publishers (ASCAP), Broadcast Music, Inc. (BMI), SESAC y Global Music Rights (GMR). También puede haber otras PRO que controlan las obras musicales menos populares. Las PRO suelen otorgar licencias globales para reproducir públicamente todas las obras que representan. Dependiendo de la música que quieras utilizar en tu experiencia, puede que necesites obtener la licencia de una PRO o de varias. Las PRO a menudo proporcionarán una herramienta de búsqueda del repertorio en su página web. Si sabes qué música se va a reproducir o interpretar de antemano, podrás identificar a los titulares de los derechos de autor o representantes de dichas obras a través de una de estas herramientas de búsqueda.
En otros países, los compositores a menudo ceden sus derechos a una PRO para que esta se convierta en la única entidad que puede autorizar la reproducción o interpretación en público de su música. Para obtener información sobre las licencias que puedes necesitar para cualquier experiencia que organices, ponte en contacto con la PRO correspondiente en tu país. Recuerda también que puede haber una o más PRO autorizadas para conceder licencias para la reproducción e interpretación en público de obras musicales y una o más PRO autorizadas en un país para conceder licencias para la reproducción e interpretación en público de fonogramas.
Ten en cuenta que la terminología utilizada para describir los derechos de autor relativos a la música también puede variar según el país. Las PRO pueden denominarse Organizaciones de Gestión Colectiva (CMO, por su sigla en inglés) o Compañías de Licencias Musicales (MLC, por su sigla en inglés). Las regalías que los titulares tienen derecho a cobrar pueden denominarse también «derecho a recibir una remuneración». Por otra parte, el derecho a reproducir o interpretar un fonograma puede denominarse «derecho conexo» o «derecho afín».
Reproducción de fonogramas en público
Si estás planeando reproducir o que se reproduzca música grabada en una experiencia desarrollada en Estados Unidos, la reproducción pública de fonogramas puede no requerir una licencia, debido a ciertas exenciones legales. En otros países, estas exenciones no suelen existir, de modo que es probable que se apliquen otras normas. Para más información sobre ciertos usos de los fonogramas en Estados Unidos, puedes echar un vistazo al sitio web de SoundExchange, Inc., una organización sin ánimo de lucro creada para recopilar y distribuir regalías en relación con ciertas reproducciones en público y la realización de copias de fonogramas.
Sellos discográficos, editores de música y artistas
Si deseas utilizar obras musicales específicas o fonogramas concretos durante tu experiencia y prefieres acudir directamente a los titulares de los derechos de autor de dichas obras, puedes hacerlo (al menos en Estados Unidos, aunque es posible que no sea así en otros países). Sin embargo, a menudo este proceso lleva mucho tiempo, y es posible que las grandes empresas no tengan la capacidad de atender las solicitudes de licencia individuales. Si has contratado a un artista para tocar en una experiencia y este ha escrito su propia música y la está interpretando en directo, es posible que pueda concederte una licencia directa para la interpretación en público de su música. Sin embargo, la posibilidad de conceder una licencia directa dependerá de si ha cedido sus derechos a un tercero, como un editor de música o una CMO. Si un artista ha cedido sus derechos a un tercero, entonces, incluso si es el autor de la música, es posible que no tenga autoridad para concederte una licencia directa. En este caso, tienes que obtener una licencia de una PRO o CMO, dependiendo del país en el que te encuentres.
Otras cuestiones
Es posible que algunas jurisdicciones también tengan leyes que restrinjan el ruido o requieran permisos para celebrar actuaciones en directo.
Es recomendable que te pongas en contacto con el organismo local competente para averiguar si existe alguna norma local que limite las formas en que se puede utilizar la propiedad donde vas a celebrar tu experiencia.
Si en tu experiencia se combina la música con otra actividad, no olvides echar un vistazo a otros artículos sobre cómo ser un anfitrión responsable para empezar a familiarizarte con el resto de normas que se aplican a tu experiencia.
Gestionar una experiencia con música puede ser complicado. Si hay algo relacionado con tu experiencia que no tengas del todo claro, te recomendamos que hables con un abogado. Si organizas una experiencia en Estados Unidos, el sitio web de la Oficina Estadounidense de Derechos de Autor es una buena fuente de información.
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Recursos adicionales
American Society of Composers, Authors, and Publishers (ASCAP)