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    Hospedar en habitaciones privadas: mejores consejos y principales beneficios

    Aprende a compartir tu espacio, desde establecer normas hasta crear estancias inolvidables.
    Publicado por Airbnb el 12 de dic. de 2018
    Lectura de 6 min
    Última actualización: 20 de nov. de 2019

    Hospedar en una habitación privada puede tener ventajas increíbles: atraer a huéspedes que valoran la conexión local, hacer nuevos amigos de todo el mundo y crear en tu propio hogar una atmósfera donde se sientan bienvenidos. También puede conllevar retos únicos, desde compartir la cocina hasta proteger las pertenencias. Por ese motivo, hemos pedido consejo a anfitriones experimentados en hospedar en habitaciones privadas. Si ya hospedas en una habitación privada, es posible que sus respuestas te sirvan de inspiración. Y si aún no lo haces, sus sugerencias tal vez te ayuden a decidirte.

    Indica con claridad que se trata de una habitación privada

    A veces, los huéspedes ojean los anuncios rápidamente, así que procura explicarlo todo con la máxima claridad. Los anfitriones sugieren utilizar determinadas palabras clave al redactar el anuncio.

    • «Escribe "habitación" en el título y en los detalles del anuncio, y envía un mensaje de bienvenida antes de reservar en el que se mencione: "Esta es una habitación privada y la [vivienda] se comparte con el anfitrión"». —Till y Jutta, Stuttgart, Alemania
    • «Recuerda incluir: "Los huéspedes deben tener en cuenta que el anfitrión está compartiendo su hogar"». —Helen, Auckland, Nueva Zelanda
    • «Soy insoportablemente honesta en la descripción del anuncio. Repito los aspectos importantes: un baño, un televisor con conexión a antena, carretera sin asfaltar, sin wifi, sin aire acondicionado». —Laurene, Florencia, Canadá

    Deja claro quién estará en la vivienda

    Una de las razones principales por las que los huéspedes prefieren las habitaciones privadas a los alojamientos enteros es para relacionarse más con los habitantes de la zona. Por lo tanto, puede ser una sorpresa para ellos encontrarse con otros huéspedes, familiares o mascotas que no esperaban. «Un momento, ¿tú quién eres?», comentó un huésped sobre una estancia en una habitación privada. «Todo iba perfecto... hasta por la mañana, cuando quedó claro que mi "baño compartido" no era solo compartido con la anfitriona, sino también con las otras tres habitaciones que alquilaba». Estos anfitriones han descubierto que es esencial establecer expectativas:

    • «Deja claro en tu anuncio que hay zonas comunes. Cuando empecé a hospedar, creía que tenía que andar de puntillas por la casa y evitar que vinieran a hacerme visitas, pero eso no es sostenible. Así que ahora indico en mi anuncio que se trata de un hogar en el que vive gente y que pueden venir amigos de visita de vez en cuando. Así, los huéspedes tienen claro de antemano qué pueden esperar». —Kath, Albany, Australia
    • «Una [huésped] podría sentirse incómoda si tiene que compartir el baño con un huésped masculino. Un [huésped masculino] podría tener problemas con el tipo de espacio que tendrá que compartir con otros huéspedes. Debes asegurarte de que la experiencia sea lo mejor posible para los huéspedes, así que asegúrate de comunicarte siempre con claridad». —Emily, Italia

    Da la bienvenida a tus huéspedes para ponerlos en situación

    Recibir a los huéspedes en persona es especialmente útil si hospedas en un espacio compartido. Muchos anfitriones nos han dicho que, cuando llegan los huéspedes, les dan la bienvenida, les enseñan la habitación y la casa, y rompen el hielo tomando un té o un café y hablando sobre cualquier detalle, como por ejemplo:

    • «Los huéspedes llegan cansados y un poco desorientados. Si [los saludas] al comienzo de su estancia, por lo general no hay problema». —María José, España
    • «Cuando los huéspedes lleguen, comunícales claramente qué zonas pueden utilizar y cuáles son absolutamente privadas. No te olvides de decir que esperas que la cocina se mantenga ordenada, ya que hay huéspedes procedentes de culturas en las que se cocina y se come más tarde». —Tomas, Basilea, Suiza
    • «Dejo claras mis reglas en el manual de la casa y hablo con los huéspedes sobre las luces, las ventanas, los horarios de silencio y los horarios de llegada».—Paul, Londres

    Proporciona unas normas de la casa específicas y detalladas

    Ten en cuenta tu propio horario y tus necesidades al crear directrices sobre cómo deben interactuar los huéspedes con tu espacio.

    • «Los huéspedes pueden usar la cocina, pero especifico los horarios de nuestras comidas para que no nos sintamos invadidos». —Françoise, París
    • «Deja claro si pueden usar la lavadora y la ducha libremente o solo durante ciertas franjas horarias». —Emily, Italia
    • «Para mí, decir esto es primordial: "En esta casa no se fuma". Los huéspedes pueden fumar en el patio trasero para que las personas que no fuman puedan sentarse en el patio delantero». —Gerlinde, Kempen, Alemania
    • «Sé amable y flexible, ¡pero NO cedas en todo! ¿Mi horario de llegada es a las 16:00 y me pides entrar a las 10:30? Mi respuesta es: "Lo siento, pero no es posible, ya que los huéspedes anteriores no se marchan hasta las 11:00 y luego necesitamos un par de horas para limpiar la habitación a fondo. Si quieres dejar el equipaje a las 11:00, puedes hacerlo sin problemas. Trataremos de tener la habitación preparada un poco antes. ¿Qué te parece a las 14:00?"». —Suzanne, Wilmington, Carolina del Norte

    Haz que las estancias dejen un buen recuerdo

    Los detalles personales, como un desayuno casero, adornos de artistas locales o incluso una onza de chocolate, pueden hacer que la estancia de un huésped sea especial. Aquí tienes más ideas de otros anfitriones:

    • «Para mí, [el desayuno] es el momento más divertido, porque hablamos mucho. Muchos huéspedes eligen mi anuncio por el desayuno ecológico, que aparece en el título». —Celine, Saumur, Francia
    • «He dormido en la habitación privada que tengo anunciada para hacerme una idea de si resulta cálida o fría y saber de primera mano qué experimentarían los huéspedes. He añadido una jardinera escalonada de madera natural junto a la cama para que los huéspedes dejen sus teléfonos, libros, bebidas, etc., y se ha convertido en un tema de conversación». —Helen, Auckland, Nueva Zelanda
    • «Dejé folletos sobre la ciudad y revistas. Hemos [decorado el alojamiento con] cuadros de artistas locales. A los huéspedes les gusta y a menudo me preguntan dónde pueden comprarlos. Hemos instalado un escritorio plegable, porque tenemos muchos huéspedes que vienen por viajes de negocios». —Emmanuelle, Rennes, Francia
    • «Dispuse las habitaciones como me gustaría que estuvieran si yo fuera el huésped. En las habitaciones hay toallas limpias, un hervidor con tazas, té y café, y vasos. Incluso hay un botiquín básico». —Christine, Clohars-Carnoët, Francia
    • «He puesto un alargador y una regleta, y cada habitación tiene una lámpara de noche. Por la tarde, siempre dejo dos vasos de agua para que [los huéspedes] no tengan que levantarse por la noche; así se hace menos ruido». —Ana, Galicia, España
    • «Compra algunos tapones para los oídos, ¡en serio! Deja unas tiras antirronquidos en un platito con una tarjeta escrita a mano que diga: "Si quieres probarlas, ¡adelante!"». —Cathie, Darwin, Australia

    Pregunta a los huéspedes si quieren interactuar

    ¿Cómo se sabe cuándo pasar tiempo con los huéspedes y cuándo dejarlos tranquilos? Los anfitriones dicen que es fácil: pregúntales con antelación si les gustaría interactuar y con qué frecuencia. También han sugerido otros detalles que hay que tener en cuenta:

    • «Algunos huéspedes son tímidos porque tienen miedo de molestar a los demás, así que los [invito] a que se unan al grupo en la mesa». —Emily, Italia
    • «A los empresarios los veo poco, ya que suelen estar con los clientes y quieren tranquilidad por la noche. A los turistas les doy muchos consejos como experta en la ciudad y, a veces, dejan claro que quieren que hagamos algo juntos. Y las personas que viajan solas están siempre bien organizadas y puedes mantener con ellas conversaciones interesantes sobre política y cultura».—Christa, Múnich, Alemania
    • «Sé abierto y neutral: tus huéspedes tienen diferentes visiones del mundo y de la política. Es una oportunidad fantástica para aprender. Mantente neutral al principio y deja que las conversaciones fluyan de manera natural». —Kath, Albany, Australia

    Estás compartiendo una parte de tu hogar, pero también una parte de ti. Una vez que tienes organizados algunos detalles sobre las tareas domésticas, empiezan realmente los beneficios. Paul, un anfitrión de Londres, lo explica claramente: «Veo a cada huésped como una oportunidad para aprender algo nuevo y conocer a una persona que, de otro modo, no habría conocido. Algunos me han resultado muy interesantes, proceden de un estilo de vida que desconozco, y tienen opiniones y puntos de vista que no comparto. Pero me encanta conocer a esa gente y compartir mi espacio con ellos. No hay nada más personal que abrir tu propia casa a un extraño mientras tú vives en ella, ¡pero creo que tampoco hay nada más gratificante!».

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    Airbnb
    12 de dic. de 2018
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