Pequeña casa rural en Almaciga. Tranquila. La más alta del pueblo, con un gran patio desde donde se disfruta de la vista sobre Los Roques de Anaga y la Playa de Almaciga. Vive con el estilo tradicional Canario en una casa con patio exterior. Acogedora y cómoda. Te atrapa. Disfruta del senderismo, de las playas y de la naturaleza en la costa de Anaga, en Tenerife. Descansa oyendo el mar y despiértate con los pájaros. Siente la madera en tus pies descalzos y la brisa marina en tu rostro...
El espacio
Dia 0…Leí en el avión : ”Anaga. Parque Natural y macizo montañoso situado en el norte de La Isla de Tenerife declarado Reserva de la biosfera. Enormes montañas y un bosque de más de 40 millones de años, un fósil viviente. A escasos minutos en coche de la capital ( Santa Cruz de Tenerife), no serás el primero que cae rendido ante su bellísima y abrupta cordillera de cumbres recortadas. Los profundos valles y barrancos que descienden de ella consiguen llegar hasta el mar y formar numerosas playas en las que podrás darte un refrescante chapuzón”.
Día 1…Nos levantamos temprano para recorrer el sendero hacía los Roques de Anaga. Salimos de la casa, situada en Almáciga, un pequeño pueblo sobre el acantilado que resguarda unas playas de suave arena negra. La casa es pequeña, para 4 personas, pero respira el ambiente de una tradicional casa Canaria, construida hace más de 150 años y reformada recientemente. Tiene la particularidad de ser la más alta del pueblo y con eso tener las mejores vistas desde su patio.
Caminamos durante un día completo parándonos a bañarnos en la Playa de Benijo y comiendo en un restaurante desde el que se ve la playa. Llegamos a Roque Bermejo y nos volvimos a bañar en la playa, vimos durante el camino el Faro, Las Palmas de Anaga y subimos por el barranco hacia Chamorga a través del monte. Allí tomamos el autobús que nos devolvía a Almaciga. Llegamos casi oscureciendo y encendimos la barbacoa para disfrutar del atardecer y de una comida en la casa.
Por las tardes el pueblo es naranja, como la luz del sol, y se oyen las golondrinas en verano y las gaviotas en invierno. Apenas nada más que el mar.
Dormimos bajo el arrullo del mar y la suave brisa que entra por la ventana del dormitorio.
Día 2… Nos levantamos temprano con los pájaros y los gallos. Es curioso como el patio es la parte principal de la casa, casi toda la vida se hace allí. Desayunamos en el exterior y partimos en coche hacia La Laguna por la cordillera de Anaga. Vimos el majestuoso monte milenario y nos paramos en varios miradores. Hicimos una pequeña ruta caminando desde La Cruz del Carmen por el interior del monte, para sentir la densa humedad, los líquenes y el olor a tierra mojada. Llegamos a La Laguna ciudad Patrimonio de la Humanidad y estuvimos el resto del día recorriendo el lado Norte de la Isla en coche. Vimos pueblos como El Sauzal, El Puerto de La Cruz, Garachico y volvimos a tiempo para volver a ver el atardecer desde nuestro patio, naranja del sol, y sentir la brisa marina sobre el Tarajal, árbol que está en el centro de nuestro patio.
Una cena sencilla, una lectura y a dormir.
A dormir junto al mar.
Día 3…Hoy nos quedamos por aquí. Fuimos a una pequeña tienda en el pueblo a comprar algo de comer para el día y desayunamos en una cafetería en la playa del Roque de Las Bodegas. Cogimos el autobús al corazón del Monte de Anaga y bajamos caminando el Camino de Las Vueltas de Taganana. Allí visitamos su magnífica Iglesia del Siglo XVI y volvimos caminando a la Playa del Roque y después a la de Almaciga. Estuvimos toda la tarde en la playa y subimos caminando por un senderito que sube a través del pueblo hasta nuestra casa.
Pasamos el resto de la tarde en nuestro patio, con nuestro Tarajal y nuestra brisa.
Nos acostamos temprano porque mañana nos espera un día duro…
Dia 4…Otra vez desayunamos en el patio exterior y otra vez los pájaros y algún vecino simpático son los únicos que oímos.
Salimos en coche hacia Santa Cruz de Tenerife, la capital de la Isla, y vemos la Playa de Las Teresitas, El auditorio y callejeamos por el casco a hacer algunas compras. Ponemos rumbo al sur de la Isla, turística pero bella. Visitamos Candelaria, Adeje y subimos al Parque Nacional del Teide por Vilaflor donde comemos en un pequeño restaurante. OH! El Teide, la montaña más alta de España…no hay palabras. Volvemos por La Esperanza hacia La Laguna y retornamos a Anaga por la cumbre. Llegamos a la Playa del Roque al atardecer justo a tiempo de darnos un chapuzón y ya volver a nuestra casa.
Dia X… Ya nos vamos. Dejamos atrás nuestro Tarajal, nuestros pájaros. Nuestra brisa marina. El sol. El ruido del mar. La pared blanca de nuestra casa, el tacto de la madera en nuestros pies descalzos. Las escarpadas montañas y la espuma blanca de nuestras playas.
Ya nos vamos y dejamos atrás todo esto que de alguna forma ya es nuestro…
Servicios y zonas comunes
La casa consta de Cocina-Estar-comedor, Baño, dormitorio y barbacoa, además de un gran patio frontal, todos estos espacios son para uso del huésped.
La entrada por el patio es compartida con la vivienda anexa.
Otros aspectos destacables
El modo de vida tradicional de los pobladores de Anaga se basaba en la utilización del patio delantero de la casa como lugar de estancia y circulación dentro de la misma. Así verás que la mayor parte del día transcurre en el exterior a la sombra de algún árbol o sombrilla, o sentado tranquilamente al sol viendo el paisaje. El clima y las vistas sobre el paisaje hacen de los patios un lugar especial.
Datos del registro
España - Número de registro nacional
ESFCTU0000380120008657280000000000000VV-38-4-01137581
Islas Canarias - Número de registro autonómico
VV-38-4-0113758