Esta experiencia y todos los detalles fueron inolvidables y tenían todo lo que necesitaba. Elizabeth es intuitiva, amable y es fácil estar con ella.
Contemplamos la puesta de sol y realizamos una (muy necesaria) ceremonia de sanación sobre el cañón sagrado.
Dos días después, todavía estoy asimilando y recibiendo energía curativa. Estoy rebosante de gratitud por haber disfrutado de su experiencia sólida, enriquecedora y considerada. ♥️