Ya barajas algunas fechas para tu viaje y, además, has encontrado un alojamiento que te gusta. Decides enviar un mensaje al anfitrión y te contesta con una invitación para reservar. Buenas noticias: eso significa que su espacio está disponible y que quiere cerrar la reserva.
¿Aún no quieres reservar? Dispones de 24 horas para decidir si quieres hospedarte en el alojamiento durante esas fechas y a ese precio. Sin embargo, ten en cuenta que el anfitrión podría enviar invitaciones a otros huéspedes para que reserven en las mismas fechas, así que la primera persona que la acepte será la que se quede en el alojamiento. Además, si esperas más de 24 horas, el importe podría variar.